1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Reino Unido sanciona a militares venezolanos

11 de diciembre de 2020

Se les acusa de graves violaciones a los Derechos Humanos, lo cual fue rechazado por el gobierno de Nicolás Maduro.

https://p.dw.com/p/3mYM2
London Brexit / Flagge vor Uhr am Queen Elizabeth Tower
Imagen: Getty Images/D. Kitwood

El gobierno británico anunció este jueves (10.12.2020) que impondrá prohibiciones de viajar y congelación de bienes a tres responsables de las fuerzas de seguridad venezolanas en el marco de una nueva ronda de sanciones internacionales por "atroces violaciones de los derechos humanos".

"Se impondrán sanciones a altos cargos de seguridad responsables de violaciones de los derechos humanos en el régimen ilegítimo de Maduro", anunció el ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

Se trata de Rafael Bastardo, director hasta 2019 de la Fuerza de Acciones Especiales (FAES); Remigio Ceballos Ichaso, jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (CEOFANB) y Fabio Zavarse Pabon, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Tras su salida oficial en enero de la Unión Europea, el Reino Unido estableció un nuevo mecanismo propio para castigar de forma autónoma las violaciones de los derechos humanos en el mundo.

Con este nuevo régimen de sanciones, las autoridades británicas buscan "evitar que los implicados en graves violaciones de los derechos humanos entren en el Reino Unido, muevan dinero a través de nuestros bancos y se beneficien de nuestra economía".

En julio ya lo aplicó a 49 individuos y organizaciones de Rusia, Arabia Saudita, Birmania y Corea del Norte. En septiembre, el Reino Unido se alió con Canadá para sancionar al presidente bielorruso Alexander Lukashenko, a su hijo y a altos cargos de su régimen.

En esta tercera ronda, además de los responsables de la administración de Nicolás Maduro anunció sanciones, en coordinación con Estados Unidos, a siete individuos y una entidad de Rusia, Pakistán y Gambia "por atroces violaciones de los derechos humanos, que incluyen tortura y asesinato". 

Gobierno de Venezuela dice que es "Sesgo ideológico"

Al respecto, el Gobierno de Nicolás Maduro rechazó las sanciones impuestas por el Reino Unido y criticó lo que considera un "sesgo ideológico" por parte de la diplomacia británica en contra de la llamada revolución bolivariana.

En un comunicado, la Cancillería venezolana "rechaza la decisión (...) de imponer pretendidas sanciones a tres honorables funcionarios venezolanos", algo que ponderó como "medidas trasnochadas (que) obedecen a la nostalgia colonialista de un imperio desaparecido".

"El sesgo ideológico con el que actúa la diplomacia británica es inconveniente e inaceptable en las relaciones internacionales civilizadas", prosigue el escrito en el que el Gobierno venezolano denuncia "ante la comunidad internacional estas acciones con secuelas criminales por parte del Reino Unido".

Venezuela exigió al Reino Unido que respete su ordenamiento jurídico y recordó la disputa judicial que se libra en la justicia británica sobre las reservas de oro que el país mantiene en Londres.

"Surge la duda razonable sobre la relación entre esas decisiones (sanciones) y el secuestro de 32 toneladas de oro del pueblo venezolano de ese país, gracias a la actitud irresponsable de las instituciones británicas", continúa la Cancillería venezolana.

El control sobre el oro venezolano depositado en Reino Unido es reclamado por Maduro y por el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por unos 50 países, y la decisión sobre quién podrá acceder a estas riquezas la tomará el Tribunal Supremo británico.

"Esta combinación de hechos implica al Estado británico como cómplice del bloqueo criminal contra Venezuela y, peor aún, lo sitúa como autor intelectual y material de decesos y afectaciones a la salud de venezolanos (a causa de la pandemia por       COVID-19) que pudieron evitarse", reza la nota de Cancillería.

mg (afp, efe)

Elecciones en Venezuela: ¿y ahora qué?